Las rayas de las casas de Costa Nova no nacieron para las fotos: eran para los pescadores, que desde el agua necesitaban distinguir su palheiro entre docenas iguales sin perder tiempo ni orientación.
El color, aquí, fue primero una dirección y solo después una postal.
Y "do Prado" lo coge prestado del paisaje de enfrente: el verde de la Gafanha da Encarnação, tan intenso que hasta la llamaban así. Costa Nova se orienta con colores propios, pero se llama con el verde ajeno.
Salvadiós: 08 de septiembre de 2026