Sopa de miso, de Ryū Murakami —no Haruki, con quien suele confundírsele— transcurre en los barrios nocturnos de Tokio. Kenji, un joven que trabaja como guía para turistas interesados en el lado más sórdido de la ciudad, acepta como cliente a un norteamericano que se hace llamar Frank. Desde el principio percibe en él algo inquietante, una presencia que desentona incluso en un ambiente donde ya ha visto de todo. Su intuición no falla: Frank es un asesino en serie.
Más que el suspense, la novela destaca por la atmósfera opresiva y el retrato psicológico de sus personajes, aunque por momentos ese análisis resulte demasiado explícito. Ryū Murakami también aprovecha para mostrar el submundo del Tokio de finales de los noventa y esa peculiar mezcla de fascinación y recelo que Japón siente hacia Estados Unidos. Es una novela negra breve, incómoda y absorbente, donde la violencia importa tanto como la tensión que precede a ella.
Madrid: 01 de agosto de 2026